NEGOCIO
Juez no decide demanda del dembow; ahora el negocio del reggaetón queda en manos de un jurado
Por: Dani Iriza
Un juez federal decidió no resolver de forma anticipada una de las demandas más importantes que enfrenta el reggaetón en Estados Unidos.
El caso involucra a Steely & Clevie, dúo jamaiquino relacionado con la canción “Fish Market” de 1989, y a más de 150 artistas y compañías de música, incluyendo nombres como Bad Bunny, Karol G, Daddy Yankee, Luis Fonsi, Pitbull, Drake y Justin Bieber.
La acusación principal es que cerca de 2,000 canciones habrían usado elementos del ritmo conocido como dembow, que los demandantes señalan como una creación original derivada de “Fish Market”. Según Billboard, el juez André Birotte Jr. determinó que no puede decidir por sí solo si ese patrón rítmico es protegible por derechos de autor, porque ambas partes presentaron argumentos técnicos y periciales que chocan directamente entre sí. Por eso, la pregunta central podría terminar frente a un jurado.
Esto no es solamente una demanda contra artistas famosos, es un tema enorme para el negocio musical.
El juez no dijo que Steely & Clevie ganaron.
Tampoco dijo que Bad Bunny, Karol G o los demás artistas perdieron.
Lo que dijo fue que la controversia es demasiado compleja para cerrarla en esta etapa. En otras palabras, todavía hay una pregunta abierta: ¿el dembow usado como base de miles de canciones de reggaetón puede ser considerado una obra original protegida por copyright, o es un elemento común dentro de la música caribeña y latina?
Esa pregunta puede cambiar muchas cosas.
Porque si un jurado decide que ciertos elementos del dembow sí son protegibles, no estaríamos hablando solamente de una compensación económica. Estaríamos hablando de regalías, créditos, licencias, acuerdos retroactivos, catálogos, publishing y posibles negociaciones con sellos y artistas que han construido parte de su música sobre ese patrón.
Ahí está el verdadero negocio detrás de la noticia.
El reggaetón nació desde el Caribe, desde Jamaica, Panamá, Puerto Rico, Nueva York, los casetes, los DJs, los productores, las marquesinas, los estudios pequeños y la calle. Pero cuando ese sonido se convierte en una industria global de millones de dólares, todo lo que antes se veía como cultura, influencia o lenguaje musical compartido empieza a ser revisado por abogados, publishers y cortes federales.
Y esa es la parte delicada.
En la música, una cosa es copiar una grabación específica. Otra es samplear sin permiso. Otra es interpolar una parte reconocible. Y otra muy distinta es usar un patrón rítmico que se volvió parte del vocabulario de un género completo.
Los demandados argumentan precisamente eso: que el dembow no puede pertenecerle a una sola parte porque viene de tradiciones musicales anteriores, incluyendo ritmos caribeños como la habanera. Los demandantes, por su lado, sostienen que “Fish Market” contiene una combinación específica de elementos que nadie ha demostrado que existiera igual antes de esa grabación.
Por eso este caso es tan importante.
No se trata solamente de quién “inventó” el dembow en términos culturales. Se trata de si esa creación, o parte de esa creación, puede convertirse en propiedad legal dentro del sistema de copyright estadounidense.
Si Steely & Clevie logran convencer a un jurado, esto podría abrir la puerta a reclamaciones económicas enormes. Según Billboard, hay cientos de millones de dólares en posibles daños en juego, precisamente por la cantidad de canciones, artistas y compañías involucradas.
Pero si los demandados ganan, el caso podría reforzar la idea de que ciertos patrones rítmicos son bloques básicos de la música y no pueden ser monopolizados por una sola persona, grupo o compañía.
Ese punto es crucial para productores y artistas.
Porque si un ritmo base puede convertirse en propiedad exclusiva, entonces producir música dentro de un género se vuelve más costoso, más riesgoso y mucho más legalista. Los productores tendrían que pensar no solo en melodías, letras y samples, sino también en patrones rítmicos que podrían generar reclamaciones futuras.
Y eso afectaría especialmente a géneros que nacieron de la mezcla cultural: reggaetón, dancehall, hip hop, afrobeat, salsa, bomba, plena, trap latino y muchos otros sonidos donde la influencia, la repetición y la reinterpretación son parte de la creación.
Fuente:Billboard
¿Qué hace Bad Bunny en un playlist del 4 de julio? La estrategia editorial detrás de Billboard.
Por: Dani Iriza
A primera vista puede parecer una contradicción.
¿Cómo es posible que Billboard publique un playlist para celebrar el 4 de julio e incluya a Bad Bunny, un artista que en múltiples ocasiones ha expresado posturas favorables a una mayor soberanía para Puerto Rico?
La respuesta probablemente no está en la política. Está en la estrategia.
Con motivo del Día de la Independencia de Estados Unidos, Billboard publicó una selección de 15 canciones en español bajo un concepto diferente al que muchos podrían esperar. En lugar de crear una lista de canciones patrióticas, las editoras latinas del medio decidieron reinterpretar el significado de la independencia desde una perspectiva mucho más amplia: la autoliberación, la libertad personal y la individualidad.
Por eso aparecen artistas como Thalía, Elena Rose, Francisca Valenzuela, Pedro Capó y Bad Bunny. En el caso de "Andrea", la colaboración de Bad Bunny con Buscabulla, el tema gira alrededor de una mujer que desea vivir libre, ser respetada y comprendida. La canción fue seleccionada por ese mensaje, no por la posición política de su intérprete.
Y ahí está la verdadera lección.
Los medios de comunicación no solo informan. También desarrollan estrategias de contenido.
El 4 de julio es una de las fechas que más conversación genera en Estados Unidos. En lugar de competir con cientos de publicaciones similares, Billboard encontró un ángulo diferente para conectar con la audiencia latina: transformar el concepto de independencia en algo universal que pudiera representarse a través de la música.
Esa decisión también tiene un componente de negocio.
Al relacionar una fecha de alto interés con una lista de reproducción, el medio aumenta las posibilidades de generar tráfico, tiempo de permanencia en su página, interacción en redes sociales y reproducciones en plataformas de streaming. Al mismo tiempo, los artistas vuelven a entrar en la conversación pública, incluso cuando las canciones no son lanzamientos recientes.
Es una estrategia donde todos obtienen beneficios.
El medio genera audiencia. Los artistas reciben nueva exposición. Las plataformas musicales aumentan reproducciones. Y el público descubre o redescubre canciones bajo un contexto completamente distinto.
Más allá de si alguien está o no de acuerdo con las posturas políticas de un artista, este caso demuestra cómo una misma palabra puede adquirir distintos significados dependiendo del enfoque editorial.
Para Billboard, el 4 de julio no fue únicamente una oportunidad para hablar de la independencia de un país. Fue una oportunidad para construir una conversación alrededor de la libertad como experiencia humana.
Y ese es precisamente el negocio del contenido: encontrar nuevas maneras de contar una historia que millones de personas ya estaban buscando.
Sonia Sotomayor reporta boletos de concierto provistos por Rimas Entertainment durante viaje privado a Puerto Rico
Por: Dani Iriza
Según Fox News, las divulgaciones financieras del Tribunal Supremo de Estados Unidos revelaron que una jueza recibió más de $4,300 en boletos de concierto de Rimas Entertainment durante un viaje privado a Puerto Rico en 2025. El reporte identifica a Rimas como el sello vinculado a Bad Bunny y señala que, durante ese periodo, el artista realizaba su residencia de más de 30 shows en San Juan.
La jueza era Sonia Sotomayor, quien informó en su reporte financiero que Rimas Entertainment cubrió boletos de concierto valorados en $4,333 para ella y sus invitados durante un viaje privado a Puerto Rico en agosto de 2025. La divulgación no especifica a qué concierto asistió, pero Fox News vinculó la noticia con Bad Bunny porque Rimas representa al artista y porque su residencia estaba ocurriendo en Puerto Rico durante ese mismo periodo.
Sonia Sotomayor no es una figura cualquiera. Es jueza asociada del Tribunal Supremo de Estados Unidos desde 2009, nació en Nueva York de padres puertorriqueños y fue la primera latina en llegar al tribunal más alto del sistema judicial estadounidense. Para Puerto Rico, su figura tiene un peso simbólico enorme, porque representa una presencia boricua dentro de una de las instituciones legales más poderosas de Estados Unidos.
Bad Bunny, por otro lado, es hoy una de las caras más visibles de Puerto Rico a nivel global. No solamente como artista, sino como marca cultural, económica y mediática. Su residencia en San Juan no fue simplemente una serie de conciertos; fue un evento que movió turismo, conversación pública, identidad nacional, economía creativa y orgullo puertorriqueño.
Legalmente, la pregunta no es solamente si los boletos fueron permitidos. Con la información pública disponible, no se puede afirmar que hubo ilegalidad, especialmente porque el regalo fue reportado en una divulgación financiera. Pero en el mundo judicial la legalidad no es el único asunto. También está la percepción pública.
El Código de Conducta del Tribunal Supremo establece que los jueces deben mantener la integridad e independencia del poder judicial, evitar la impropiedad y también la apariencia de impropiedad. Además, dice que un juez no debe permitir que relaciones sociales, políticas, financieras u otras creen la impresión de que alguien tiene una posición especial para influir en la justicia.
Cuando una empresa privada de entretenimiento le provee acceso a una jueza del Tribunal Supremo, la pregunta pública no se queda en “¿a qué concierto fue?”. La pregunta se convierte en: ¿eso se ve bien o se ve mal? ¿Es simplemente una cortesía cultural? ¿Es acceso privilegiado? ¿Es una conexión social? ¿O es el tipo de gesto que, aunque sea legal, puede abrir espacio a sospechas sobre favores, influencia o relaciones de poder? Rápido salen los haters y lo convierten en chisme.
No hay evidencia pública que demuestre un favor político detrás de esos boletos. Pero culturalmente, el vínculo es fuerte porque conecta a dos figuras puertorriqueñas en dos extremos distintos del poder. Sonia Sotomayor representa el poder legal dentro de Estados Unidos. Bad Bunny representa el poder cultural global de Puerto Rico. Rimas Entertainment queda en el medio como estructura empresarial de una industria que terminó apareciendo en una divulgación financiera del Tribunal Supremo.
También hay que mirar cómo se lee esta noticia desde afuera. Muchos lectores de Fox News no necesariamente entienden la cultura puertorriqueña, ni conocen cómo Bad Bunny movió su residencia, su mercadeo y su estrategia cultural en Puerto Rico. Para quien no siguió ese proceso, la noticia puede sonar como un simple asunto de boletos, celebridades y posibles favores. Pero quien siguió la residencia sabe que aquello fue mucho más que una serie de conciertos.
La residencia de Bad Bunny funcionó como un punto de encuentro cultural. Por allí pasaron artistas, actores, figuras de televisión, deportistas, personalidades públicas y nombres importantes de distintas áreas del entretenimiento. Muchas de esas presencias tenían algún vínculo cultural, artístico o mediático con Puerto Rico. Por eso, reducirlo todo a “boletos para una jueza” deja fuera el contexto de lo que esa residencia representó para la isla.
Durante años, la música urbana puertorriqueña fue tratada como calle, ruido, vulgaridad o entretenimiento de segunda. Hoy esa misma cultura mueve millones, llena estadios, domina plataformas, influye en turismo, construye marca país y aparece hasta en conversaciones sobre ética judicial.
Esto es una muestra de cómo el entretenimiento también es poder. Y cuando ese poder se cruza con figuras del sistema judicial, la conversación deja de ser solo cultural y entra al terreno legal, ético y político.
Dime Tu Mixtape: Entendiendo el negocio del entretenimiento.
Santiago Matías (Alofoke) lanza "DQMP" y sorprende con una nueva faceta musical
Por: Dani Iriza
Santiago Matías, mejor conocido como Alofoke, estrenó DQMP ¿De Qué Me Perdí?", una nueva producción musical acompañada de su video oficial en YouTube. Reconocido por construir uno de los grupos de medios más influyentes del entretenimiento urbano en República Dominicana a través de Alofoke Media Group, Santiago Matías ha sido durante años una de las figuras más importantes en la promoción de artistas, entrevistas y contenido digital. Sin embargo, con "DQMP" vuelve a colocarse frente al micrófono, esta vez como intérprete.
Aunque muchos lo identifican principalmente como comunicador y empresario, Alofoke ya había tenido acercamientos con la música durante los inicios de su carrera. Ahora, este lanzamiento despierta la curiosidad sobre si se trata del comienzo de una carrera formal como cantante urbano o simplemente de un proyecto especial dentro de su amplia trayectoria en la industria del entretenimiento.
Hasta el momento, Santiago Matías no ha confirmado si "DQMP" formará parte de un álbum o de una nueva etapa artística. Por ahora, el sencillo se suma a la lista de proyectos con los que continúa expandiendo su presencia dentro de una industria en la que, durante años, ha sido protagonista desde el lado empresarial y mediático.
Dime Tu Mixtape: Entendiendo el Negocio del Entretenimiento
Ryman Hospitality pone en venta el 70% del grupo que controla el Grand Ole Opry
Por: Dani Iriza
Ryman Hospitality Properties, empresa propietaria de algunos de los activos más importantes del entretenimiento en Nashville, confirmó que está explorando la venta de su participación del 70% en Opry Entertainment Group, la compañía que administra algunas de las marcas más emblemáticas de la música country y el entretenimiento en Estados Unidos.
Es importante aclarar que no se están vendiendo el Grand Ole Opry ni el Ryman Auditorium como edificios individuales. Lo que está sobre la mesa es la venta de la participación mayoritaria en la empresa que controla estos activos. Para ello, la compañía contrató a Morgan Stanley con el objetivo de evaluar ofertas de posibles compradores, aunque hasta el momento no existe un acuerdo definitivo.
El portafolio de Opry Entertainment Group incluye algunos de los nombres más reconocidos de la industria:
• Grand Ole Opry
• Ryman Auditorium
• La cadena de restaurantes y venues Ole Red
• El complejo Block 21 en Austin, donde se encuentra el histórico teatro de Austin City Limits.
La magnitud de esta operación va mucho más allá de una simple venta corporativa. En 2022, cuando NBCUniversal y Atairos adquirieron el 30% de Opry Entertainment Group, el portafolio fue valorado en aproximadamente 1.4 mil millones de dólares. Desde entonces, el crecimiento del turismo musical, el auge de la música country y la creciente demanda por experiencias en vivo han fortalecido aún más el valor de estos activos. Solo en 2025, la empresa generó alrededor de 434 millones de dólares en ingresos y aproximadamente 68.5 millones de dólares en ingresos operativos.
Ese crecimiento refleja cómo ha evolucionado el negocio del entretenimiento. Hace décadas, un venue era simplemente un lugar donde se presentaban artistas. Hoy es una marca con múltiples líneas de negocio.
Un recinto como el Grand Ole Opry genera ingresos mediante la venta de boletos, patrocinios corporativos, mercancía oficial, alimentos y bebidas, experiencias VIP, eventos privados, licencias comerciales, producción y distribución de contenido, además del enorme impacto que tiene como destino de turismo cultural.
Por eso, el verdadero valor de este tipo de empresas ya no está únicamente en el edificio. Está en la marca, en su historia, en la audiencia que ha construido durante generaciones y en toda la propiedad intelectual que permite seguir monetizando esas experiencias año tras año.
Si finalmente se concreta la venta, podría convertirse en una de las transacciones más importantes del entretenimiento en Nashville en los últimos años. El comprador podría ser un fondo de inversión, una empresa de entretenimiento o un grupo estratégico interesado en expandir internacionalmente la marca Opry y todo su ecosistema de negocios.
La operación vuelve a demostrar que, en la industria del entretenimiento, un venue histórico puede convertirse en un activo multimillonario cuyo mayor valor no está en sus paredes, sino en la capacidad de transformar una marca en un negocio global.
Dime Tu Mixtape: Entendiendo el negocio del entretenimiento.
Chente Ydrach apuesta al stand-up: anuncia un comedy club en Puerto Rico y expande su negocio del entretenimiento
Por: Dani Iriza
Muchos conocen a Chente por sus podcasts, entrevistas y contenido digital. Pero en un video de aproximadamente cinco minutos explicó que su verdadera pasión siempre ha sido el stand-up comedy.
Según contó, durante años veía cómo otros comediantes de su generación lograban llenar teatros y vender funciones con mayor facilidad porque ya tenían una audiencia construida gracias a la televisión, la radio u otros medios tradicionales. Él no tenía esa plataforma.
Así que tomó una decisión estratégica: construir su propio medio.
Fue una de las razones por las que entró al mundo del podcasting. No solamente para crear contenido, sino para desarrollar una comunidad que, con el tiempo, pudiera convertirse en público para sus proyectos.
Ahora esa estrategia entra en una nueva etapa.
Luego de realizar una gira por comedy clubs en Estados Unidos, Chente anunció la apertura de un comedy club en Puerto Rico, una inversión que realizará junto a Maru Chacón, viuda de Idel Vázquez, su fallecido manager y cofundador de Gallimbo Studios.
Y aquí es donde el negocio del entretenimiento se vuelve interesante.
Muchas personas piensan que el éxito de un creador depende únicamente del contenido. Pero los empresarios del entretenimiento entienden que el verdadero crecimiento ocurre cuando comienzas a controlar la infraestructura donde ocurre ese contenido.
Un comedy club no es simplemente un local donde se cuentan chistes.
Es una plataforma para desarrollar talento, producir espectáculos, vender boletos, generar consumo de alimentos y bebidas, producir contenido para redes sociales, grabar especiales de comedia, organizar eventos privados y crear una cartelera permanente que genere ingresos durante todo el año.
En otras palabras, deja de depender únicamente de las plataformas digitales y comienza a poseer un activo físico que también produce dinero.
Si observamos la trayectoria de Chente, esta decisión tampoco sorprende.
Ya había construido Gallimbo Studios, uno de los estudios de producción de contenido más reconocidos en Puerto Rico. Produce podcasts, realiza eventos en vivo, desarrolla nuevos talentos y ha convertido su marca en un ecosistema de entretenimiento.
La apertura del comedy club es una expansión natural de ese modelo de negocio.
En la industria del entretenimiento existe una diferencia enorme entre ser creador de contenido y ser dueño de la plataforma donde ese contenido sucede.
Los artistas venden boletos.
Los empresarios crean los lugares donde esos boletos se venden.
Eso es precisamente lo interesante de este anuncio. No se trata solamente de abrir un negocio; se trata de integrar una nueva pieza dentro de un ecosistema donde el contenido digital alimenta los espectáculos en vivo, los espectáculos generan más contenido y ambos fortalecen la marca.
Eso es escalar un negocio de entretenimiento.
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FIFA, Gillette y la espuma de afeitar: cuando una restricción se convierte en campaña gratis
Por: Dani Iriza
Para el Mundial 2026, FIFA activó sus reglas de “clean stadium”, que básicamente significan que ninguna marca que no sea patrocinadora oficial puede aparecer dentro de los estadios. Por eso varios estadios con nombres comerciales fueron renombrados temporalmente: Gillette Stadium pasó a llamarse “Boston Stadium” y Levi’s Stadium pasó a operar como “San Francisco Bay Area Stadium”.
Nosotros ya habíamos hablado de los naming rights en un video que les hice: cuando una marca paga millones para que un estadio lleve su nombre. El problema es que esos derechos existen para la operación regular del venue, pero en un evento global como la Copa del Mundo, FIFA controla el espacio comercial porque ya vendió exclusividad a sus patrocinadores oficiales.
Ahí es donde Gillette tenía un problema enorme. El torneo se juega parcialmente en un estadio que lleva su nombre, con su logo en letras gigantes, pero Gillette no es patrocinador oficial de FIFA. La solución más obvia era simplemente taparlo. Los medios locales reportaron que la rotulación del estadio fue cubierta con tela blanca como parte de la preparación del Mundial.
Pero la conversación explotó cuando empezó a circular la imagen del logo cubierto como si fuera una enorme capa de espuma de afeitar. Y ahí está la genialidad: aunque el nombre desaparece, el producto aparece en la mente del consumidor.
Eso se llama branding inteligente.
Levi’s ya había hecho algo parecido en Santa Clara. FIFA cubrió su logo, pero la forma del famoso “batwing” seguía siendo reconocible. La marca aprovechó el momento en redes, cambió su imagen de perfil y convirtió una restricción en contenido viral.
Gillette llevó esa misma lógica a su terreno: si no puedo enseñar mi logo, voy a provocar que todo el mundo piense en mi producto.
Y eso es lo irónico del asunto. La regla estaba diseñada para proteger a los patrocinadores oficiales, pero terminó dándole exposición gratuita a marcas que no pagaron ese sponsorship. Según Sports Business Journal, las marcas con naming rights en estadios mundialistas podían perder hasta $134.8 millones en valor mediático global por tener que desaparecer durante el torneo.
Pero cuando una marca entiende su identidad visual, no siempre necesita enseñar el nombre completo. A veces basta una silueta. Un color. Una forma. Una referencia. Una espuma blanca.
Esto es earned media: cuando una marca logra conversación pública sin comprar directamente ese espacio publicitario. Y en este caso, la restricción fue la campaña.
La clase para artistas, creadores y empresarios es simple: una limitación también puede ser una estrategia. Cuando no te dejan entrar por la puerta principal, tu creatividad puede convertir la pared en un billboard.
Porque en el entretenimiento y en el marketing, no siempre gana quien más paga.
A veces gana quien mejor entiende su marca.
Dime Tú Mixtape: entendiendo el negocio del entretenimiento.
El Coliseo de Puerto Rico entra al Top 20 mundial de Pollstar
Por Dani Iriza
El Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot se posicionó en el puesto #19 del ranking Worldwide Top 100 Arena Grosses 2026, según la más reciente publicación de Pollstar Magazine, medio especializado en la industria del entretenimiento en vivo.
Los datos corresponden al periodo entre el 13 de noviembre de 2025 y el 11 de febrero de 2026, durante el cual el recinto reportó la venta de 201,258 boletos y un ingreso bruto de $15,334,670, cifras suministradas a Pollstar por operadores y promotores de eventos.
Con ese desempeño, el Coliseo se ubica como la séptima arena con mayor ingreso en Estados Unidos y la segunda en América Latina, superando en el mismo periodo a venues como el Movistar Arena, el Palacio de los Deportes y el Crypto.com Arena.
La directora ejecutiva de la Autoridad del Distrito de Convenciones de Puerto Rico, Verónica Ferraiuoli Hornedo, indicó que el resultado refleja el crecimiento de la isla como destino para eventos de gran escala y el impacto económico que genera el recinto en turismo y actividad cultural.
Por su parte, la gerente general interina del Coliseo, Arelis Castro Yambó, atribuyó el posicionamiento a la consistencia operacional del equipo y a la capacidad del venue para atraer producciones internacionales de alto nivel.
Los rankings de Pollstar se basan en cifras reportadas directamente por promotores, productores y operadores de venues, y son utilizados como referencia dentro de la industria para medir desempeño económico, volumen de eventos y demanda de mercado.
El posicionamiento del Coliseo dentro del Top 20 global lo integra a un grupo de recintos que concentran gran parte de la actividad de giras internacionales, en un momento en que el mercado latino continúa ganando peso dentro del negocio global del entretenimiento en vivo.
Fuente: Pollstar Magazine y reportes de la Autoridad del Distrito de Convenciones de Puerto Rico