FBI utiliza Inteligencia Artificial ¿MINORITY REPORT Y DEMOLITION MAN PREDIJERON NUESTRO FUTURO? 🤖👁️
Por: Dani Iriza
Cada vez que veo cómo el gobierno está incorporando la Inteligencia Artificial a sistemas de seguridad, vigilancia y aplicación de la ley, inevitablemente pienso en dos películas: Minority Report y Demolition Man. Y quizás el asunto no es que Hollywood haya “predicho el futuro”, sino que muchas de las preguntas que esas películas plantean como ciencia ficción hoy forman parte de nuestra realidad.
En Minority Report (2002), Tom Cruise trabaja para PreCrime, una unidad policial capaz de detener personas antes de que cometan un asesinato. La película lleva la idea al extremo, pero su pregunta central sigue siendo relevante: ¿qué pasa cuando dejamos de investigar solamente lo que una persona hizo y comenzamos a tomar decisiones basándonos en lo que un sistema cree que podría hacer?
Hoy el FBI reconoce oficialmente que utiliza Inteligencia Artificial para analizar grandes cantidades de información, realizar análisis de vídeo, reconocer vehículos, procesar muestras de voz y generar pistas investigativas. El FBI aclara algo importante: la IA no toma la decisión final; sus resultados deben ser revisados y verificados por seres humanos.
Pero ahí entran sistemas como Flock Safety. Flock comenzó siendo conocido principalmente por sus lectores automáticos de tablillas, pero su tecnología ha evolucionado muchísimo. Su sistema FreeForm permite utilizar IA y lenguaje natural para buscar evidencia. Puedes escribir descripciones como “hombre con camisa azul y sombrero de cowboy” y buscar coincidencias en cámaras de video habilitadas. También puede buscar ropa, colores, accesorios, objetos y características de vehículos. Flock sostiene que esta función no utiliza reconocimiento facial ni identificación biométrica, algo que es importante aclarar.
Pero pensemos en lo que tecnológicamente significa: ya no necesariamente necesitas sentarte durante horas a mirar cámaras. La IA puede mirar y analizar la información por ti. Algunas de estas herramientas también permiten generar alertas cuando aparece alguien que coincide con determinada descripción. Ahí Minority Report comienza a sentirse menos lejano.
Y no es solamente teoría. En Wisconsin, la policía utilizó información de Flock para establecer que un hombre viajaba frecuentemente a Michigan, donde la marihuana recreativa es legal, y regresaba a Wisconsin, donde no lo era. Ese patrón de viajes terminó formando parte de la justificación policial para registrar su vehículo; posteriormente fue arrestado por posesión. El hombre además tenía un asunto judicial pendiente, así que el caso tiene más contexto que simplemente decir que “lo siguieron por comprar marihuana”.
Pero la pregunta permanece: ¿hasta dónde puede utilizarse nuestro historial de movimientos para inferir lo que estamos haciendo? Una cámara viendo tu carro pasar es una cosa. Miles de cámaras conectadas capaces de reconstruir dónde apareció ese vehículo durante días o semanas son otra completamente diferente.
Flock tiene alrededor de 120,000 cámaras distribuidas en 49 estados, y el debate ha crecido tanto que Florida acaba de prohibir a policías locales estos lectores en carreteras estatales, mientras Texas ha detenido financiación para cámaras Flock. Precisamente hoy, 9 de septiembre, se reportó que Goochland County, Virginia, abandonó Flock mientras legisladores de ambos partidos preparan propuestas para restringir o incluso prohibir lectores automáticos de tablillas en el estado.
Ahora vamos a Demolition Man (1993). La película imaginaba una sociedad futurista completamente automatizada donde la tecnología no solamente vigilaba, sino que también participaba directamente en hacer cumplir las reglas. Sylvester Stallone dice una mala palabra y una máquina inmediatamente detecta la violación y le imprime una multa. 😂 En 1993 era un chiste futurista.
En 2026 tenemos cámaras capaces de detectar determinadas infracciones de tránsito y sistemas de automated traffic enforcement que pueden generar citaciones a partir de evidencia captada automáticamente. Dependiendo del estado y la jurisdicción, existen cámaras para velocidad, semáforos y otras infracciones. No tenemos literalmente una máquina escuchándonos decir “fuck” y escupiendo un ticket como en Demolition Man 😂, pero la idea fundamental sí existe: detectar automáticamente una conducta, procesarla mediante tecnología y generar una consecuencia administrativa.
El gobierno también está entrando de lleno en la era de la IA. Esto no se limita al FBI ni a los departamentos de policía. La administración del presidente Donald Trump está acelerando la utilización de Inteligencia Artificial dentro del gobierno federal. En junio firmó una directiva dirigida específicamente a incorporar sistemas avanzados de IA dentro del aparato de seguridad nacional, inteligencia y defensa de Estados Unidos.
Así que cuando hablamos de IA no estamos hablando solamente de Chat GPT, hacer imágenes, escribir canciones o preguntarle a una computadora qué cocinar. Estamos hablando de infraestructura gubernamental, investigaciones, seguridad nacional, defensa, inteligencia, análisis de video, reconocimiento de vehículos, vigilancia, identificación de patrones y procesamiento de cantidades de información que ningún grupo de seres humanos podría analizar a la misma velocidad.
Ahí es donde para mí se encuentran Minority Report y Demolition Man. Minority Report preguntaba qué sucede cuando la tecnología comienza a determinar quién representa una amenaza. Demolition Man preguntaba qué sucede cuando automatizamos tanto una sociedad que hasta hacer cumplir sus reglas termina convertido en una función tecnológica. En 2026 todavía no vivimos completamente en ninguna de esas dos películas, pero ya tenemos piezas de ambas.
La tecnología también tiene beneficios reales. Puede ayudar a encontrar personas desaparecidas, localizar vehículos robados, analizar evidencia rápidamente y resolver delitos. Flock asegura que su tecnología participó en más de un millón de investigaciones criminales durante el último año. Por eso, para mí, el debate no debería reducirse simplemente a “IA buena” versus “IA mala”.
La discusión debería ser mucho más profunda: ¿quién controla la información? ¿Cuánto tiempo se guarda? ¿Quién puede buscarla? ¿Qué necesita un policía para realizar una búsqueda? ¿Qué sucede cuando el algoritmo se equivoca? ¿Quién audita a quien utiliza el sistema? ¿Y dónde ponemos el límite antes de convertir vigilancia en sospecha?
Porque una cosa es utilizar la IA para encontrar evidencia de un crimen que ocurrió. Otra es utilizarla para encontrar patrones. Otra, muy distinta, es utilizar esos patrones para determinar quién parece sospechoso. Y existe una línea enorme entre todo eso y eventualmente decir: “El sistema dice que probablemente vas a cometer un delito.”
Ahí ya no estaríamos hablando de ciencia ficción inspirada en Minority Report. Estaríamos hablando de PreCrime.
Y quizás la pregunta que debemos hacernos ahora, mientras todavía estamos construyendo estos sistemas, no es si la Inteligencia Artificial puede hacerlo, sino:
¿QUEREMOS QUE LO HAGA?